Tu ritual
El ritual de Limpieza del hogar
Cuando la casa pesa y hay que barrerla por dentro.
Cuándo encenderla Ella te dice el día cuando hablen.
El decreto
Se lee en voz alta, antes de encender.
El decreto de esta vela lo escribe Victoria para ti.Llega en la tarjeta de la tapa, con tu nombre.
Antes de encender
- Apaga el teléfono y busca un rato en que nadie te vaya a interrumpir.
- Lávate las manos con agua fría. Es la forma más simple de llegar limpia.
- Siéntate frente a la vela sin encenderla todavía y respira tres veces, lento.
Al encender
- Lee el decreto en voz alta. En voz alta, aunque estés sola: lo que se dice pesa distinto que lo que se piensa.
- Recién ahí enciende la vela.
- Quédate mirándola un rato sin pedir nada más. Ya pediste.
Cuando se termina
- El cuarzo es tuyo: lávalo con agua y sal, y llévalo contigo.
- La cera que sobra no va a la basura de la casa. Entiérrala, o déjala en agua corriente.
- El vidrio se lava y se guarda. Sirve para la próxima.
Lo que no se hace
- No la dejes encendida sin nadie cerca. Nunca.
- No la apagues soplando. Se tapa o se ahoga la mecha; soplar corta lo que empezaste.
- No la muevas de lugar mientras esté encendida.
- No le pidas dos cosas distintas a la misma vela.
Nunca dejes una vela encendida sin vigilancia.
¿Y si necesitás algo más que la vela?
Victoria es terapeuta holística. Si al encenderla aparece algo que no esperabas —y suele aparecer— cuéntaselo. Esa conversación es gratis y es la parte que ninguna vela hace sola.
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